domingo, 4 de octubre de 2009

Con seguridad y palabras firmes



Estoy pensando en algo especial para la próxima entrada. Me encuentro en uno de esos momentos en que las cosas no podrían ir mejor ni peor, sino que están bien como están. Me siento satisfecha (normal, después de tamaño atracón este fin de semana...), me siento bien, me siento.

Y es que te hace preguntarte cosas. Cuando el tiempo pasa, llega el cuestionamiento inevitable. Y la comparación.

Y con las complicaciones de la vida llegan los secretos y las medias tintas. Y las palabras cifradas.

Pero de eso no hay que preocuparse. La felicidad y la sinceridad no siempre son buenas amigas, solo es cuestión de hacer que se conozcan.

No se puede forzar a nadie, ni siquiera una situación, para que las cosas cambien. La fluidez del paso del tiempo no puede ser detenida pues, como una presa, su desboque podría suponer la destrucción a su paso, el caos, el final.

La ataraxia del sabio es un bien alcanzable, una meta a perseguir.

¿Es tan bueno como dicen? Nunca se sabe, ya veremos.

Solo sé (que no sé nada) que 'jamás moriré del todo'.

En ninguno de los sentidos ;)

3 comentarios:

Sergio dijo...

Sabes que me encanta esa frase :)

Javi dijo...

Yo también me encuentro en esa situación, estoy agusto como estoy ^^

PD: Claro que no moriremos, somo inmortales =D

Morgana Majere dijo...

como las pelusas ^^